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¿Hay una luz al final del túnel? |
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escrito por Isy Faingold Vigil
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martes, 09 de mayo de 2006 |
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Página 1 de 7 1. IntroducciónZavalita se preguntaba preocupado, durante la década del sesenta, “¿En qué momento se había jodido el Perú?”[1]. Para el presente ensayo, en el Perú de hoy –de julio de 2003- lo importante ya no es tanto el cuándo sino el porqué. El propósito de este escrito es indagar en los problemas que enfrenta este país y que impiden su desarrollo, y, a la vez, esbozar soluciones que permitan superar agudas cuestiones como la desigualdad, la pobreza extrema, la educación deficiente de la mayoría de la población y las injusticias sociales, políticas y económicas. Un ejercicio de esta naturaleza permite una concientización de la situación grave del país, la que solemos ignorar mientras vivimos encerrados en nuestra burbuja de exámenes, controles de lectura y prácticas calificadas. La obligación nuestra, como alumnos de esta universidad, es asumir tanto los compromisos que nuestra sociedad exige, así como el papel que debemos tomar como agentes de cambio. La capacidad de soñar, que se dice hemos perdido, no debe desaparecer si pretendemos sacar al Perú del subdesarrollo. Sería absurdo y pretencioso pensar que la tarea es fácil. Sin embargo, los ejemplos de Chile y México brindan esperanzas de que sí es posible lograr superar el subdesarrollo. Si bien las cifras macroeconómicas muestran que el Perú está creciendo, los indicadores sociales son alarmantes. El reto se encuentra en dos puntos fundamentales: repotenciar el crecimiento económico –combatiendo principalmente el problema del déficit fiscal- y ser capaces de transmitir los beneficios de la estabilidad macro a los niveles sociales y microeconómicos, a través de políticas internas y externas que permitan adaptarse al constante cambio de la globalización así como desarrollar un sistema de justicia social, equidad y bienestar público en el que todos los ciudadanos vivan dignamente.
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