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Jóvenes están entre el hastío y la apatía política | Jóvenes están entre el hastío y la apatía política |
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| escrito por El Comercio | ||||
| martes, 11 de octubre de 2005 | ||||
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Publicado en El Comercio, el domingo 20 de noviembre de 2005. En los comicios del año entrante, la población joven representará más del 40% del electorado. Sin referentes claros en el horizonte y con los oídos tapiados para lo tradicional, no todos tiran la esponja y buscan más bien una agenda nueva. Para ello se requiere motivarlos para su participación efectiva. La ocasión que se nos presenta es histórica, pero viene con una advertencia inquietante: el tren pasa solo una vez y si no lo cogemos, nos quedamos colgados. Con el descenso de la tasa de fecundidad, el Perú se encuentra en pleno proceso de transición demográfica, lo que significa que en 10 a 15 años habrá dos personas en edad de trabajar por cada niño o anciano y que el índice de dependencia de estos llegará a su nivel más bajo. "Este factor puede constituir una oportunidad de reactivación económica para el país, como lo demuestra la experiencia de varios estados asiáticos y europeos. Pero este fenómeno ocurre solo una vez durante la transición demográfica y no se repite. Nos toca estar a la altura del reto", avisa Carlos Eduardo Aramburú, especialista del Consorcio de Investigación Económica y Social. Luis Fernán Cisneros, funcionario del Consejo Nacional de la Juventud (Conaju), coge la posta: "Tenemos una ventana de oportunidad entre los 15 y 25 años que vienen, en los que si utilizamos a la generación joven como la principal palanca de desarrollo, podemos pegar el salto para escapar de la pobreza. Si no invertimos hoy en gente joven y si no los convertimos en personas productivas, vamos a tener tristes consecuencias". Con el 70% de jóvenes deseando irse para buscársela afuera y con una proporción todavía mayor de muchachos desencantados de la clase política y de la conducción del país, no parecemos estar en muy buen pie para dar el paso adelante. Una encuesta recién salida del horno y hecha por estudiantes mismos en siete universidades de Lima (cuatro privadas y tres públicas) muestra que una mayoría abrumadora -casi el 90%- no quiere saber nada con trabajar en el sector estatal. "No es malo ansiar trabajar en el rubro privado, pero preocupa el dato, porque significa que no habrá una renovación voluntaria y profesional en los puestos del Estado", señala Elohim Monard (23, U. de Lima). Quizá más escalofriante sea comprobar, en ese mismo sondeo, que las tres cuartas partes de los universitarios no sepan quién es el primer ministro o se confundan al tratar de identificarlo, lo cual da una idea desoladora del perfil de desconocimiento del espectro político. Y ojo que se trata de la élite de la juventud, de aquella que puede acceder a la educación superior. Sí se trata de políticaPero la moneda no tiene solo un sello pesimista, sino que también ofrece una cara esperanzadora. Propuesta Joven (PJ) reúne a doce organizaciones del país con el fin de componer una agenda de gobierno para la gestión 2006-2011. "Este proceso no implica la generación de un pliego de reclamos, sino una elaboración concertada de propuestas, no para el desarrollo de los jóvenes, sino para el desarrollo del país visto desde los jóvenes. Para marzo queremos sentarnos con los partidos políticos, darles algo concreto y ver a lo que pueden comprometerse", resalta Nicolás Zevallos (24, U.Católica), uno de los propulsores de PJ. ¿Y cómo hacer para captar a esa enorme masa de muchachos desenganchados del quehacer político? "Justamente apuntamos a formar ciudadanía entre los jóvenes, pero no ayuda esa absurda propaganda del Estado que dice que 'no se trata de política, se trata de ti'. Hay que hacer presente a los jóvenes y a la gente que al tratarse de nosotros se trata precisamente de política". Para María Antonieta Alva (20, U. del Pacífico), coordinadora general del Proyecto Coherencia -que tras cuatro foros está logrando que la universidad vuelva a convertirse en espacio de discusión-, la lucha es contra el desprestigio de los partidos y sus representantes. "No solo se puede hacer política desde el sector duro, es decir, desde un partido. Es difícil estimular a los jóvenes cuando vemos que los partidos entran a lucrar con el Estado y a desarrollar una red de clientelismos". Tres son las prioridades que hoy demanda el grupo poblacional que se mueve entre los 18 y 29 años: trabajo (posesión de un empleo digno), educación y seguridad ciudadana. Y una es la urgencia capital: el cumplimiento de las 31 políticas de Estado del Acuerdo Nacional (AN). "Lo que peor se ha trabajado siempre en el Perú es la planificación, así que el AN es el mayor hito de nuestra vida republicana. Queremos saber qué importancia le dan los partidos y cuál será su tratamiento en un próximo gobierno", inquiere Giorgio Falcón (22, U. San Marcos). Sin empleo, sin salud, sin educación, sin futuroEnvejece mucho ser joven en el Perú, en el mejor de los casos. Porque también se puede morir, con los ojos abiertos, con frustración por la falta de oportunidades. El Estado gasta 2.200 millones de soles al año en programas de ayuda social, algunos de ellos relacionados con los jóvenes, pero nadie nota una mejora. Es que la plata no es todo. Es necesario que el tema de la juventud no sea visto como un problema de tipo sectorial con apoyo paternalista del Estado, sino como un enfoque estratégico que debe cruzar las acciones y políticas de todos los organismos del país, para coordinar planes y utilizar mejor el dinero de todos nosotros. ¿Y por qué estratégico? Es que jóvenes muy capacitados, sanos, con empleo y no discriminados siempre han sido el motor para el despegue de las economías en el mundo. En el Perú ese concepto no es tomado en cuenta. |
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