Reforma del estado
Reforma del Estado: ¿Hay segunda sin primera?
Por Eduardo Hart (Ingeniero Industrial, UL)
Acabada la extensa luna de miel solicitada por el gobierno, llega la hora de la evaluación. Sin embargo, los avances han sido mínimos con respecto al último informe de Lupa 180, publicado a fines de noviembre de 2006.
El PAI incluía entre sus medidas de Reforma del Estado la reducción a la mitad de los sueldos de los parlamentarios, ministros y autoridades regionales y municipales, así como la eliminación de su compensación por tiempo de servicio (CTS). Y es que el gobierno intentó mover sus piezas en forma opuesta a como lo hizo su predecesor, que en “aras de la moral y para reducir las influencias de la corrupción”, decidió aumentar los sueldos de todos los altos mandos, incluyendo el suyo propio; y con esto se inició el abarrancamiento de su popularidad. La jugada del presidente García tuvo resultados, su popularidad se encontraba por encima del 50% y las expectativas de una verdadera “reforma moral” en el Estado hicieron que, luego de muchas lunas, ensayemos algo de ilusión. El Decreto Supremo N° 019-2006 publicado el 1 de agosto de 2006 establece que la compensación mensual del Presidente debe ser 16 mil nuevos soles, y de la misma forma se reducen los ingresos de los congresistas, ministros y otras autoridades. Medida que fue confirmada con la Ley N° 28927 sobre Presupuesto del Sector Público para el 2007, que en su artículo 4 prohíbe todo tipo de reajuste o incremento de las remuneraciones. Sin embargo, dentro de los compromisos que se exponen en su Plan de Gobierno, se esperaba que la reducción salarial para el Presidente lo situé en los veinte sueldos mínimos o 10 mil nuevos soles aproximadamente. Es decir, falta todavía.
La segunda medida del PAI en este punto es la de aprobar la ley de renovación por mitades del Congreso y la ley contra el transfuguismo. La primera propuesta no sólo ha sido relegada de las prioridades del gobierno, sino que parece haber desaparecido de la agenda del Congreso. El proyecto de ley contra el transfuguismo fue debatido al iniciarse la pasada legislación, con el caso del congresista Torres Caro, pero ahí quedó. En conclusión, ambas ideas se han perdido en la neblina política y probablemente sigan allí por un buen tiempo. Para algunos especialistas, esta es la raíz del problema, ya que la falta de representatividad o de compromiso de nuestros elegidos parece ser sintomática al llegar al poder y al momento de cumplir sus promesas.
A todo esto, la pregunta es si dichas propuestas pueden llevar a una verdadera reforma. Ya en el primer boletín de Lupa 180 se rescatan otras medidas expuestas en el Plan de Gobierno aprista. Algunas de ellas son la ley orgánica del Poder Ejecutivo, la reforma de la administración de justicia, la reforma de la carrera publica y la tan esperada implementación del Sistema Nacional de Planificación. Propuestas que al cumplirse los primeros 180 días parecen más lejanas que cuando se esbozaron.
Otros especialistas coinciden en reprochar al gobierno por reducir el alcance de la reforma. En un artículo para la Revista de Economía y Derecho de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, Fritz du Bois hace mención a la reforma de los mecanismos de información a la ciudadanía, es decir, a la transparencia en la gestión. Esta idea también es tratada por Fernando Ocampo al enmarcarla en una reforma de segunda generación hacia el gobierno electrónico. Esperaremos, pues.

